6 junio, 2017

Conócenos

Alianza del Lápiz

¿Quiénes somos?

Somos un movimiento de acción permanente, expresión política de un programa social exitoso: La Casa del Lápiz. Creemos en la educación como la clave para transformar a Venezuela.

El Movimiento Nacional Alianza del Lápiz es una organización en la que cada miembro reafirma su voluntad de participar decisivamente en el destino y la historia de Venezuela, en momentos de la peor crisis política, económica y social de los últimos cien años.

El Movimiento Nacional Alianza del Lápiz está inspirado en el pensamiento político de insignes venezolanos como Arturo Uslar Pietri, Luis Beltrán Pietro Figueroa, Cecilio Acosta, Simón Rodríguez y Andrés Bello; todos grandes pedagogos que nos legaron su obra creativa, transformadora y liberadora, con el irrestricto convencimiento de que el proceso educativo constituye el verdadero camino hacia el bienestar material y humano de una sociedad.

A pesar de contar con este legado histórico, nuestra visión es muy clara hacia el futuro: Queremos convertir a Venezuela en el país de la educación, llevándolo de la economía socialista a la Economia del Conocimiento, en el que el primer ingreso de la Nación sea el producto de nuestro talento e innovación.

No somos una coalición. Somos una alianza de voluntades que conforman un espacio de ideas y acciones comunes que se levanta con su propio esfuerzo para la superación de las dificultades que vive Venezuela, teniendo a la educación como rotor articulador de las transformaciones de la sociedad venezolana. Contamos con educadores en toda Venezuela para cumplir nuestra tarea.

“La Casa del Lápiz”, nuestro semillero

En el año 2010, en la parroquia 23 de Enero de la ciudad de Caracas, nace la organización política y social “La Alianza del Lápiz”, a partir del trabajo realizado por la Fundación Casa Arturo Uslar Pietri, a través de su programa permanente “La Casa del Lápiz”, una plataforma para la formación técnica y educativa de líderes sociales y de nuevos emprendedores a través de la formación integral enfocada en valores democráticos y de emprendimiento con carácter social en profesiones técnicas, por medio de una red de centros educativos de iniciativa comunitaria.

 

Movimiento político social de acción permanente

En tan solo siete años, hemos instalado dieciséis Casas del Lápiz en los sectores de mayor exclusión de la ciudad de Caracas, formando integralmente más de dos mil nuevos emprendedores, quienes han aprendido un oficio, han recibido talleres de autoestima y han dignificado su propia vida, generando réditos positivos para sí mismos, para sus familias y para la sociedad venezolana. En nuestras palabras, se trata de un proceso liberador a través de la creación de oportunidades y la concienciación de la ciudadanía sobre su rol dentro de la sociedad venezolana del siglo XXI.  

Para ello, trabajamos directamente con las comunidades a través de foros y asambleas, detectamos sus necesidades más apremiantes y a partir de allí los ciudadanos postulan sus viviendas como nuevos centros de formación y emprendimiento.

Bajo la tutela de La Casa del Lápiz, que ofrece planes de estudio en artes y oficios y herramientas técnicas para la administración de las actividades de emprendimiento social, los hogares de los sectores populares logran convertirse en los ejes de desarrollo educativo y empresarial dentro de sus comunidades.

¿Quiénes integran el Movimiento Nacional Alianza del Lápiz?

  • “Soy aliado y estoy en movimiento”. Este lema nos define como miembros de la organización porque refleja la esencia de quienes hemos decidido unirnos para construir la Venezuela Posible, a través del desarrollo sostenible y el aprovechamiento integral de sus recursos materiales y humanos
  • Una de las mayores fortalezas de nuestro Movimiento Nacional es que confluyen aliados provenientes de distintos orígenes, disciplinas, corrientes filosóficas, actividades, sectores socioeconómicos y credos, pero que estamos unidos por principios y valores fundamentales y por una misma visión de país, sin que ello implique la renuncia o claudicación de nuestra libertad individual, identidades y subjetividades
  • Somos un movimiento en donde la formación intelectual, técnica y científica es permanentemente promovida. Para el Movimiento Nacional Alianza del Lápiz, la armoniosa integración de intelectuales, artistas, científicos, técnicos, profesionales y deportistas constituye la plataforma de transformación del país a través de la educación de sus ciudadanos
  • Somos la fuerza de trabajo de la nación. Es por esta razón que los educadores, estudiantes, industriales, comerciantes, empleados públicos o privados, los trabajadores de los centros urbanos y de la periferia, así como los productores de todos los niveles, constituyen la principal energía creadora dentro de la Organización
  • El Movimiento Nacional Alianza del Lápiz es una fuerza nueva y distinta, en la cual la juventud venezolana tiene absoluta y entusiasta acogida porque a ella le corresponderá tomar las riendas del país, garantizando el respeto a la democracia, la libertad, la institucionalidad, la paz y el bien común de las generaciones por venir
  • Para los aliados, no debe haber hombre ni mujer ausentes de la participación en la política, tanto en el contexto nacional como internacional. De allí que el Movimiento Nacional Alianza del Lápiz llama a los venezolanos a Ia afirmación de una conciencia colectiva que invite a asumir las responsabilidades ciudadanas como medio para reconstruir la república y sus instituciones

¿Cuál es nuestra razón de ser y para qué?

El Movimiento Nacional Alianza del Lápiz tiene como principal premisa que la educación es y debe ser el eje de desarrollo de la república en condiciones de libertad y justicia, lo que redundará en un estado de bienestar y progreso de todos los ciudadanos a los fines de alcanzar la paz en la Venezuela Posible.

El Movimiento Nacional Alianza del Lápiz, en equilibrada competencia democrática con las demás organizaciones políticas, aspira a conquistar Ia voluntad mayoritaria del electorado venezolano para organizar eficientemente el Estado, con base a los principios y valores fundamentales de nuestra organización y nuestra agenda programática.

Aspiramos que Venezuela se convierta en un país desarrollado, en convivencia armoniosa con todas las naciones circunvecinas y demás actores de la comunidad internacional.

Asimismo, trabajamos para que el bienestar común, la productividad y la justicia sean tangibles en todos los sectores de una sociedad que goce de una democracia estable y cónsona a las transformaciones, desafíos y realidades del siglo XXI.

Nuestro Credo

Creemos en que la educación es la solución para Venezuela.

Creemos en el desarrollo de la libertad, la solidaridad y la justicia social a través de la libre competencia y respeto a la propiedad privada.

Creemos que la dignidad del hombre radica en el ejercicio de su derecho a vivir en libertad y en el deber de cooperar en la orientación de la sociedad.

Creemos que la vida del hombre, su dignidad y su conciencia privan sobre el Estado.

Creemos que el Estado debe crear las condiciones para que el individuo pueda desarrollarse con Iibertad y responsabilidad social.

Creemos en la justicia en las relaciones entre gobernantes y gobernados, que asegure la libre convivencia entre las organizaciones políticas.

Creemos en el respeto hacia Ia libertad de la asociación sindical y política.

Creemos en el respeto hacia Ia libertad de conciencia y cultos.

Creemos en la transparencia en la utilización de los recursos y en la eficiencia en la administración del Presupuesto Público.

Creemos que el individuo es la base de Ia estructura social del país.

Creemos en la fuerza de la acción femenina en el desarrollo social y productivo.

Creemos que el Estado y Ia sociedad deben proteger, fomentar y fortalecer Ia familia.

Creemos que Ia capacidad educativa de Ia familia merece todo el esfuerzo del Estado y de Ia sociedad.

Creemos en el orden democrático, en el respeto a los derechos humanos, en la independencia de los poderes y en la armoniosa convivencia de todos los ciudadanos.

Creemos en la defensa de nuestra independencia y el respeto de la libre determinación de las naciones.

Creemos que la grandeza de la Venezuela Posible debe ser alcanzada teniendo instituciones democráticas estables.

Creemos en la resolución respetuosa e inclusiva de los conflictos mediante la educación como herramienta de transformación social, capaz de impartir valores democráticos.

El libre emprendimiento: la fuerza transformadora

El Movimiento Nacional Alianza del Lápiz promueve la libre competencia en una sociedad democrática con base en el pluralismo y con una política solidaria que tiene como propósito integrar a los ciudadanos al sistema de libertades a través del emprendimiento.

Este modelo no representa una esfera dogmática y hermética sino que por el contrario, está en permanente retroalimentación con los hechos sociales y los problemas de la economía nacional.

Nuestra propuesta de desarrollo económico descansa en dos principios fundamentales: la capacidad de emprendimiento de las personas, de manera individual o colectivamente y, el principio que asigna al individuo y a la propiedad privada una preeminencia moral y un rol en el funcionamiento de la economía.

Promovemos un modelo en el cual el gobierno debe colaborar a perfeccionar el sistema mediante reglas coherentes pero no para intervenirlo o sustituirlo, con pocas pero decisivas políticas e instituciones:

  • la libertad para crear, transformar o cerrar empresas;
  • la garantía de los derechos de propiedad y sus rendimientos;
  • la libre formación de precios;
  • la estabilidad y la libre convertibilidad de la moneda;
  • la autonomía del banco central;
  • la disciplina fiscal;
  • la libertad del comercio exterior;
  • las limitaciones de la concentración empresarial;
  • el financiamiento de la provisión de bienes públicos;
  • la consideración de los costos ambientales

Consideramos que cada ciudadano puede desarrollar sus capacidades y aprovechar las oportunidades. En tanto que la libertad individual es el producto social de mayor valía, también implica el reconocimiento de la responsabilidad de cada persona en el forjamiento de su propio destino.

Pero para que haya un equilibrio, ratificamos la solidaridad como el valor más importante, cuya expresión es la unidad y la empatía entre unos y otros.

Esta propuesta solo es posible en un sistema democrático que garantice la paz y la estabilidad; con instituciones que defiendan el bien común; así como la armonización del proceso productivo y la naturaleza, haciendo sustentable el desarrollo de la nación.

Con el mismo peso, el respeto de los derechos humanos es transversal a este modelo de desarrollo, en virtud de que es el individuo el portador de la dignidad y la libertad para decidir sobre su destino y modo de vida. Sin embargo, la intervención del Estado y de la sociedad es necesaria cuando las personas, por razones no atribuibles a ellas, presentan limitaciones para valerse por sí mismas, evitando así que queden excluidas del sistema de generación de riquezas.

Es nuestra pretensión lograr la consolidación de una economía en la que exista una gran competencia entre los agentes económicos y en la que no sea posible la existencia de monopolios ni carteles, dentro de un modelo de desarrollo que también implica el compromiso empresarial a favor del interés común.

Aplicando estas premisas lograremos generar un sistema creador, en constante impulso, transformador y autorganizador.

La Venezuela Posible

Nuestro país cuenta con extraordinarias riquezas provistas por la naturaleza; una privilegiada ubicación geoestratégica; un sinfín de oportunidades y potencialidades y; lo más importante: un recurso humano de gran valía, profundamente democrático, rico en identidades, capaz de transformar su realidad con optimismo, creatividad, sabiduría, valores esenciales, entusiasmo y una inigualable valentía.

Venezuela tiene además, una gran riqueza potencial en su juventud, por lo cual debe aprovecharla, encaminarla y encauzarla para el sano provecho individual y de todo el colectivo nacional.

De allí que tenemos absoluta certeza de la existencia de una Venezuela Posible, aquella que es alcanzable por medio del emprendimiento, así como de su desarrollo agrícola e industrial en un contexto de paz, estabilidad y seguridad, con un espíritu de cooperación recíproca entre empresarios y trabajadores, disciplina fiscal, y una política económica coherente.

Pero por sobre todas las cosas, tendríamos que aprovechar el recurso humano de la Venezuela del siglo XXI, formando desde ahora a los ciudadanos del futuro a través de procesos educativos para el progreso.

“Hay quienes quieren un magisterio sumiso, silencioso, arrinconado, incapaz de levantar la voz, pero un pueblo que tenga maestros de esa categoría tendrá que ser un pueblo de esclavos”. Así lo expresó en su momento el ‘Maestro de América’, Luis Beltrán Prieto Figueroa. Tomando como cenit esta reflexión, desde el Movimiento Nacional Alianza del Lápiz queremos transformar al país a través de procesos evolutivos de educación, que tengan como punto de inicio al pedagogo en profusa retroalimentación con el alumno y la sociedad entera con miras a lograr la Venezuela Posible.

Nuestro compromiso con el país

  • Estamos dispuestos a trabajar y a luchar por una Venezuela libre, independiente, justa, de progreso y unión entre sus ciudadanos; donde cada hombre y cada mujer goce del amparo de las leyes y de las autoridades, y tenga abiertas todas las oportunidades para convertirse en un aliado útil a Ia sociedad
  • Reafirmamos nuestro compromiso de construir una Venezuela en la que todos los ciudadanos puedan convivir en paz, unión, tolerancia, respeto, progreso individual y colectivo; con una efectiva protección y oportunidades de vida. Asimismo, el Movimiento Nacional Alianza del Lápiz rechaza todo tipo de discriminación, persecución y/o amedrentamiento por motivos políticos
  • Para el Movimiento Nacional Alianza del Lápiz es fundamental generar una política de justicia, donde los derechos trasciendan la expresión escrita y sean una realidad de Ia vida diaria, donde Ia libertad y las garantías de Ia Constitución se traduzcan en bienestar material y donde el ciudadano tenga la certeza de vivir en una sociedad que lo protege y le ofrece oportunidades reales de mejoramiento y de superación